Saturday, February 2, 2008

Alan García sigue siendo el Rey

Caminaba por unas calles de punta hermosa casi a la 1:00 AM y al pasar cerca a un grupo de personas conglomeradas puede apreciar que la congregación era alrededor de un cantante bastante famoso en aquel momento, el presidente constitucional del Peru, Alan Garcia Pérez. El tema musical del momento era la famosa ranchera "Pero sigo siendo el Rey" interpretada por el joven presidente. Ésta anécdota data de algún fin de semana en el verano limeño de 1988.
El presidente de todos lo peruanos de aquella época, había decidido al inicio de su gobierno aumentar los aranceles a la importación para favorecer a la industria nacional. Había coordinado con los famosos "12 apóstoles" que el crecimiento nacional estaba en los hombros de los industriales peruanos con apoyo del gobierno. El final de la historia es harta conocida, los industriales nunca re-invirtieron sus ganacias los productos básicos comenzaron a escasear y Alan trató de nacionalizar la banca para exprimir a los apóstoles traidores.

20 años mas tarde, el candidato García quien nunca reconoció su error en el gobierno anterior, por que afirmaba que la inflación de los 80s en Perú había sido producto de una situación regional; se presentó como un candidato maduro con 2 décadas de experiencia global y que esta era su oportunidad de hacer un gran gobierno.

El actual presidente Alan garcía ha cambiado con respecto a su discursos electorales; pero la comparación del segundo gobierno en curso con respecto al primero, se observa que el dogma central de su política económica no ha cambiado. Gobernar acompañado de los inversionistas y del sector empresarial. Lo que ha cambiado es el método, ahora no privilegia a la industria nacional, privilegia a la industria de donde venga, privilegia al capital per se.

El modus operandi del primer gobierno de Alan Garcia de hacer las cosas de la manera más rápida se repite en su segunda instancia. Leyes que refrendaban en base a carpetazos, decretos supremos corto placistas. El mismo modo se aprecia en este nuevo gobierno, ímpetu por hacer las cosas rápidas al margen de hacerlas bien.

La vida institucional del Perú se construye a lo largo de varias generaciones, en base a decisiones confrontadas con el largo plazo y que favorezcan a las grandes mayorías. Representan ejemplos de éste ímpetu facilista, el recorte de controles del sistema nacional de Inversion Pública (SNIP). En vez de restructurar y descentralizar el SNIP para hacerlo mas eficiente y expeditivo, el actual gobierno quiere recortar sus atribuciones o incluso retirar el requerimiento que las inversiones públicas pasen por el SNIP por la sola justificación que retrasan la velocidad de gasto público. Se olvida que la esencia del SNIP es mantener una calidad de gasto, asi como evitar el despilfarro del erario nacional en proyectos minimalistas que en muchos casos están embarrados de corrupción.

El ejemplo mas reciente involucra la "Ley de la Selva" con el cual se quiere adjudicar, dar en concesión terrenos de la Amazonía sin un catastro respectivo ni un estudio serio que involucre un plan y estrategia nacional en torno al desarrollo Amazónico y la conservación ambiental. Nuevamente se quiere se quiere hacer las cosas apuradas, con proyectos que favorecen al capital de unos pocos sin que un análisis serio del tema conlleve a una solución a largo plazo.

Otro ejemplo de la política inmediatista del actual gobierno Aprista se observa en el plan educativo. El APRA a pesar de haber sido parte del Acuerdo Nacional en el cual se plantea alcanzar el objetivo nacional de llegar a un presupuesto de Educación equivalente al 6% del PBI nacional. El actual gobierno no solo no ha aumentado en dirección de dicho objetivo sino viene disminuyendo el porcentaje conforme el presupuesto general aumenta. Esto demuestra que el gobierno no tiene claro que la única revolución real en una sociedad es la transformación de sus miembros através de una educación de calidad y extensiva que envuelva a todos los rincones del pais. La única actividad democratizadora e equitativa en un pais es la educación. Una educación que otorgue las mismas oportunidades a ciudadanos a pie en la costa, sierra y selva, a nivel del mar como a 5,000 mts sobre el nivel del mar. Lo únicos que pueden transformar un pais son sus habitantes y para ello hay que prepararlos y proveerles de una educación que brinde la oportunidad de cambiar su realidad por ellos mismos.

En esta época de abundancia en las arcas del estado, lo primero que se debe hacer es sentar las bases para una transformación educativa a largo plazo que involucre a todos los sectores de la sociedad y todos los actores del espectro político.

El presidente Alan García, sigue creyendo ser el Rey, que tiene la última palabra, quien siempre tiene la razón y crea dogmas Bushiánicos (estilo George W. Bush) como el "Perro del Hortelano" para alienar a cualquier pensamiento o voz discrepante.

EAP

1 comment:

Neil V. M. said...

Interesante escrito Enrique, tiene algo que ver con algunos de los temas que he tratado también en mis escritos; si no se educa a la gente, si no se le da los medios de aprovecharla o utilizarla convenientemente, y si no se gobierna a largo plazo respetando los intereses de todos los connacionales y propendiendo a su bien común, Alan García y quienes lo sucedan habrán hecho poco por del desarrollo del Perú.